BLOG SOBRE JUAN PASQUAU - PERIÓDICO INTEMPORAL



PERIÓDICO INTEMPORAL DEDICADO A JUAN PASQUAU

Para que vuelvan a acercarse a la obra del escritor ubetense quienes tuvieron la suerte de conocerlo, para que lo descubran quienes no lo conocieron, para que todos crezcan en permanente conversación con sus escritos y su pensamiento.

lunes, 29 de agosto de 2016

LABRANZA



El progreso, la civilización, no es cuestión de cambio de calzado, sino cuestión de ahondamiento, de profundización. No progresa quien se mueve mucho, quien avanza sin saber a dónde o quien multiplica su voz de eco en eco, de monte en monte. Pero, además, sucede que aun en el caso de que progreso y civilización fuesen eso, la cultura es algo más. Porque la cultura no es un viaje, sino una labranza. Es labor, honrada labor, de arado, siembra, cultivo, abono, escarda y riego.

Juan Pasquau, en El progreso, la cultura, los ecos, ABC, 19 de junio de 1977

viernes, 26 de agosto de 2016

EL MUNDO DE LA POESÍA




La poesía es tan frágil, tan tenue, tan sutil, que se quiebra al primer envite de la vulgaridad o de la chabacanería. La poesía… no es de este mundo.

(…)

En la soledad ha edificado la poesía su palacio de silencio. Hay que caminar a su encuentro con paso quedo, de puntillas, lentamente. 

Juan Pasquau, en Plaza de Santa María, de Baeza, en Revista Vbeda

martes, 23 de agosto de 2016

DIFICULTAD DE LA SERENIDAD




Porque, ¿qué es la Serenidad? ¿No es una armonía fundada en equilibrios? ¿No es una emoción basada en conciertos previos? Los afectos contrarios han enfundado su garra retráctil y una sonrisa ha estipulado la paz. Se han detenido los elásticos corceles que espoleaban jinetes orgiásticos... Las corvas águilas abandonan su presa y trazan en el azul el rumbo mayestático de una nobleza... No porfían con ejércitos de encontradas nubes el ábrego y el cierzo, exorcizados ya en su veloz carrera... ¿Qué sucedió?

Pero la ciencia de la Serenidad es difícil. Ella es algo más que calma —simple embotamiento—, algo mejor que la misma paz; imprime elegancia en las cosas y en los hombres. Es —reiterésmolo— no un logro o una adquisición: es una gracia. Pueblos y hombres hay con serenidad. Los hay. Pero no intentéis imitarlos con recetas. La serenidad es personal; no se copia la elegancia.

Juan Pasquau, en Úbeda, Ciudad del Renacimiento Andaluz,
Obra Cultural de la Caja de Ahorros de Granada, 1973

domingo, 21 de agosto de 2016

SERENIDAD DEL PENSAMIENTO



Pero, ¿no es el pensamiento facultad que fluye mansamente en un valle de serenidad? He ahí una bella fachada renacentista. La está acariciando el sol melancólico del ocaso. Fue labrada —regalada piedra de los frisos, de los capiteles, de los blasones— hace cuatro siglos por unos hombres que decidieron “seguir”, que no eligieron “empezar”. No “sabían” lo que nosotros; pero algo, algo sí que “entendían”.

Juan Pasquau, en La pata del elefante, ABC, 12 de junio de 1968

jueves, 18 de agosto de 2016

SENSIBILIDAD




La sensibilidad consiste en la pura percepción de la música de las cosas; es decir, hombre sensible es aquel que busca, bajo los ruidos, la melodía yacente, el agua oculta. (…) No es hombre sensible quien no rastrea, a través del humo, la lumbre; quien a través del hecho (al y al cabo, del dato) no atisba las raíces íntimas de la verdad.

Juan Pasquau, de la conferencia La escuela y su entorno, 7 de marzo de 1967.

lunes, 15 de agosto de 2016

PERSONA




Persona: un todo para todos. Persona: algo que sobrepasa al individuo porque tiene un centro distinto, porque no es una fragmentación sino un mundo. Persona: un yo en busca de su propio tú. Persona: un ente para conocerse e integrar su mundo personal, en el amplio mundo. Persona: una hondura. (…) Persona: un hueco para la plenitud, un vaciado para el modelado de la “imagen y semejanza de Dios”, que tenemos que plasmar con nuestra propia arcilla. Persona: un hacer en auténtica libertad, un logro ejecutado existencialmente, jornada a jornada, de nuestra genuina esencia para Dios. Persona: un amor que piensa, trabaja, goza y sufre. Persona: una noche que prepara auroras.

Juan Pasquau, de la conferencia Enseñanza personalizada

sábado, 13 de agosto de 2016

LA LECCIÓN DEL DURMIENTE




Hay siempre una oculta vergüenza de declarar que uno se duerme. ¿Por qué? No se sabe. Quizá porque el sueño implica una abdicación, una dimisión, una derrota. Quizá porque dormirse humilla… Y en verdad, ver nuestro propio sueño sería un poco como ver nuestra propia muerte: aleccionaría bastante. Como aleccionaría ver nuestro bostezo y ser contempladores de nuestro cansancio. Y, sin embargo, no, uno no ve lo más débil de uno mismo, lo que nos hace ante los demás seres corrientes, vulgares, anónimos. 

Juan Pasquau, en Siesta, Diario Jaén.