BLOG SOBRE JUAN PASQUAU - PERIÓDICO INTEMPORAL



PERIÓDICO INTEMPORAL DEDICADO A JUAN PASQUAU

Para que vuelvan a acercarse a la obra del escritor ubetense quienes tuvieron la suerte de conocerlo, para que lo descubran quienes no lo conocieron, para que todos crezcan en permanente conversación con sus escritos y su pensamiento.

lunes, 20 de febrero de 2017

ELOGIO DEL ALPINISTA




El alpinismo es una ascesis auténtica. Es un intento de abrazar al mundo con nuestra mirada amorosa. Es un intento de vencer al mundo con nuestra pisada triunfante.

Juan Pasquau, en Sierra Morena, altar de María, Revista Heraldo del Santuario, 1959

jueves, 16 de febrero de 2017

SIN RÍO, SIN ESPEJO, SIN AMOR




Las ciudades sin río son, un poco, ciudades sin amor. Mirarse en otros ojos es, para el enamorado, el compendio de la felicidad. ¡Ah, esas ciudades sin río, esas ciudades sin espejo en que verter, suavemente, el temblor íntimo!

Juan Pasquau, en Mengíbar en la imaginación, Diario Jaén, 1951

domingo, 12 de febrero de 2017

TRANSFIGURACIÓN DE LA PALABRA




Reos somos casi todos, en poco o en mucho, de este uso hasta cierto punto delictivo del lenguaje, estrictamente "funcional", acomodado al carácter "técnico", "práctico", de la hora actual del mundo. ¿Olvidamos que el lenguaje ha de limpiarse cada día de su barro? Porque no es menos el lenguaje que los zapatos. Y no es decente que ese barro hasta la cintura, que de plebeyo intenta hacerse "snob" en ciertas expresiones de estilo despechugadas e insolentes... Pero, así y todo, todavía nos gustan —gustan a todos— las palabras que retiñen su íntimo cristal, las que dejan al pasar su tenue estela sonora. Todavía, al tropezar al acaso con alguna de ellas, decimos: es bonita. Y desearíamos montar sobre su eje de diamante el complicado mecanismo de nuestro decir literario. (Transfigurar lo literal en literario debe seguir siendo deseo irrenunciable, a despecho de todos los apresuramientos.)

Juan Pasquau, en Don Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, el obispo insepulto,
Diario ABC, 1 de abril de 1962

jueves, 9 de febrero de 2017

INTEMPERIES Y SEGURIDADES




Valientes manos de la pobreza en un tiempo cobarde que huye a la desbandada de los "valores" —la pobreza es un "valor" a la intemperie, y nadie que haya leído el Evangelio nos tachará de embusteros—, atento nada más al techo de las "seguridades".

Juan Pasquau, en Valientes manos, Diario ABC, 28 de mayo de 1966

lunes, 6 de febrero de 2017

DESCENDER A LO HONDO




Dios se manifiesta al corazón. Dios se nos ofrece en lo más íntimo, en lo más profundo de nosotros mismos. Y todo lo bueno, todo lo bello —todo lo que procede de Dios— también. El agua y el oro vienen siempre de lo hondo. No están lejos, están nada más que eso: hondos. Y cuesta dejar la cosecha para buscar la mina.

Juan Pasquau, en A la memoria de mi madre, Diario Jaén, febrero de 1948

viernes, 3 de febrero de 2017

TELEGRAMA DE LA PRIMAVERA




Cuando florece el primer almendro es que se ha recibido el telegrama de la primavera anunciando su llegada… 

Juan Pasquau, en El olivar, Diario Jaén, 15 de diciembre de 1949.

martes, 31 de enero de 2017

OTRO VIENTO, OTRA LIBERTAD




En efecto, tiembla el alma humana como una hoja. Tiene como una hoja su constitución, su esquema invariable. Pero tiene también su viento. Y el viento, cambia a cada instante de dirección y de fuerza. Pero ni se puede cambiar la hoja ni se puede acabar el viento. El engañoso viento "tienta" a la hoja: "Arráncate, sé libre, vuela". La hoja porfía. La hoja liberada, ¿no es la hoja muerta? Todo el suelo crujiente del bosque está lleno de hojas secas que un momento volaron libres...

¿Para el hombre hay otra libertad más noble y más cierta que la que promete a las hojas el viento? Para el hombre hay otra lealtad. Cuentan que Beethoven en sus postreros instantes gritaba: "Me parece que estoy empezando". Quizás es que estaba eligiendo en la encrucijada de la necesidad, del azar y del viento. Quizás es que se quedaba con el viento. Pero un viento que nacía interior, tan antiguo que resultaba avasalladoramente nuevo, distinto.

Y no obstante, esto parece triste. ¿Acaso es preciso llegar a morir para empezar el concierto? No es eso. El concierto comienza ya mismo, cuando se quiere, aquí, ahora. Nada más hay que tener en cuenta que no somos dueños de la clave del concierto.

Juan Pasquau, en Hombre y viento, Diario Jaén, 22 de junio de 1976.