BLOG SOBRE JUAN PASQUAU - PERIÓDICO INTEMPORAL



PERIÓDICO INTEMPORAL DEDICADO A JUAN PASQUAU

Para que vuelvan a acercarse a la obra del escritor ubetense quienes tuvieron la suerte de conocerlo, para que lo descubran quienes no lo conocieron, para que todos crezcan en permanente conversación con sus escritos y su pensamiento.

sábado, 14 de enero de 2017

LA ERA DE LA AMENIDAD




Naturalmente estamos en la época de la “amenidad”. La “amenidad”, la simple amenidad que no es siquiera humorismo —si lo fuese, ya sería filosofía— es, por ahora, lo que interesa en todo. Póngase un fondo de “música ligera”, bailable si puede ser, a cualquier intento de la índole que sea, y la cosa pasará. La amenidad representa un recurso para los tontos y para los sabios, bastante aceptable. Si se dicen vaciedades con amenidad, las idioteces llenan; si se dicen profundas sentencias con amenidad, se perdona lo de “profundas” y lo de “sentencias”…

Pero, claro, ni en religión, ni en política, ni en poesía, ni en arte, ni en filosofía, ni en ciencia, puede entusiasmar la amenidad. Porque la amenidad gusta pero es incapaz de enamorar, de apasionar, de conmover…

Juan Pasquau, en La amenidad, Revista Vbeda, enero de 1953.

miércoles, 11 de enero de 2017

ALMAS VACÍAS




Actúa el hombre como si no llevara nada dentro, como si el alma no hubiese existido nunca o como si el alma hubiera muerto. El hombre es carne, sangre, nervios y, alguna vez, razón; pero razón al servicio de su potencia sensible: en raros casos razón en función de espíritu. Porque, ¿cómo vamos a negar, a pesar de todo, que el hombre moderno tiene talento? Ahora bien; es la suya una inteligencia que sufre la cautividad de Babilonia. Inteligencia, bastante distanciada del espíritu, que concluye por adorar al Becerro de Oro. Inteligencia sin libertad.

Juan Pasquau, en Comentarios a San Juan de la Cruz, Revista Vbeda, noviembre de 1959.

sábado, 7 de enero de 2017

LA VIDA CON PROBLEMAS




Sepamos discriminar lo que es problema de lo que no lo es. Y lo que ofrece grave dificultad de lo que la ofrece leve. Y achiquemos los problemazos, plegándolos para que nos quepan, en lugar de estirarlos para que nos llenen de pavor. Convivamos, en cualquier caso, con el problema normal de cada día, hagámosle sitio y no tengamos prisa en solucionarlo urgentemente. Eso puede hacer daño. No extirpemos de raíz todas las dificultades, porque realmente ellas inmunizan un tanto y nos preservan de las mayores. El problema de cada día preserva; y una vida sin problemas no puede ser vida. Bien está que removamos los obstáculos, pero sin demasiada prisa. De todas formas, cuidado. No suceda aquello de que, al extirpar la cizaña, arranquemos al par el trigo.

Juan Pasquau, en Achicar los problemas, Diario Ideal, 19 de septiembre de 1974.

miércoles, 4 de enero de 2017

SER Y ESTAR




Claro, en la vida hay que ser y hay que estar. Pero no se puede estar sin ser. Y no se puede ser sin estar.

Juan Pasquau, en Ser y estar, Diario Jaén, 30 de marzo de 1974.

domingo, 1 de enero de 2017

FILOSOFÍA DE LA ALEGRÍA




Ser alegre no es estar alegre. Todos los hombres están alegres cuando les sucede algo agradable, pero tristes cuando les acecha la desgracia. El mérito está en ser alegres: en tener un fondo inasequible al desaliento.

Porque, por otra parte, el verdadero optimismo no consiste en creer que todo sucederá bien, a nuestro gusto: esto sería una ingenuidad. Hay que ver la vida como ella es en sí: azul unas veces, gris otras. Los que pretenden ahuyentar las penas a fuerza de optimismos, se parecen un poco a los que quieren alejar la lluvia no sacando paraguas cuando el tiempo amenaza tempestad. Un optimismo razonable será el que nos enseñe, no a no creer en el mal sino a armarnos contra el mal; a facilitarnos paraguas contra la desgracia.

Juan Pasquau, en La alegría, Revista Surco, noviembre de 1942.

sábado, 31 de diciembre de 2016

AMOR PORQUE SÍ




Quien ama, ama porque sí. Quien odia, odia porque no.

Juan Pasquau, del discurso La amistad como sabiduría, 16 de abril de 1977.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

ELOGIO DEL OLIVAR




El olivar tiene una modestia. Tan vetusto y apenas presume de nobleza. Tan rico el olivo y tan… polvoriento. ¿Quién de su apariencia induciría su verdad? Y él tiene una prosapia y un lirismo, además de una utilidad. Alto en las colinas, en los escarpes a veces de la misma sierra se aferra a un señorío. Tradicionalista de la lluvia, espera más de Dios que de los hombres. Tiene un sentido de la armonía, de la ponderación, del equilibrio. Se siente una “sophrosyne” en el olivar. Se siente en las mañanas epifánicas, entre la paz y el sol, sobre los “terrones” —tan campo— removidos y blandos. 

Juan Pasquau, en Aceituneros, ABC, 21 de diciembre de 1962.