BLOG SOBRE JUAN PASQUAU - PERIÓDICO INTEMPORAL



PERIÓDICO INTEMPORAL DEDICADO A JUAN PASQUAU

Para que vuelvan a acercarse a la obra del escritor ubetense quienes tuvieron la suerte de conocerlo, para que lo descubran quienes no lo conocieron, para que todos crezcan en permanente conversación con sus escritos y su pensamiento.

sábado, 22 de abril de 2017

LA CIUDAD Y LOS HOMBRES




La ciudad, sea cual fuere, modela un tanto el carácter de sus hombres, pero luego cabe, es posible, que, de rechazo, los hombres devuelvan la pelota a la ciudad y también, con su conducta, con su talante, continúen haciéndola. O rehaciéndola. O cambiándola. O... destruyéndola. Según y cómo. Porque, ¿quién fue antes, Roma o los romanos?

Juan Pasquau, en Úbeda, obliga, Diario Jaén, 28 de septiembre de 1975

miércoles, 19 de abril de 2017

LUZ DE PRIMAVERA




Cada año la primavera ilumina las cosas: les da fe, pureza y energía.

Juan Pasquau, en Colores, de Polvo Iluminado, Gráficas Bellón, 1948

domingo, 16 de abril de 2017

LA LUZ DE LA ESPERANZA




Se puede tener dolor, se puede sufrir intensamente; pero si en el espíritu está encendida la lucecita de la Esperanza, no hay sino aguardar que pase la tormenta. Lo peor es cuando creemos en la noche —noche total— y no como en un accidente, sino como en un absoluto. Y el nihilismo —postura intelectual de moda— no pasa de ser eso: pesimismo radical, empeñado en apagar todas las luces.

Juan Pasquau, en La actitud religiosa, Revista ASÍ, 22 de junio de 1969

viernes, 14 de abril de 2017

MIRA, JESÚS...




Pero en la plaza las trompetas dolientes ponían un festón de pena a la mañana y el gentío se agolpaba, expectante, a la puerta del templo. Dos largas filas de penitentes contagiaban su misterio al aire trascendido de violetas. Parecía como una feria —hasta había risas madrugadoras y pregones de pirulí en la ancha plaza—; pero, de pronto, una onda de silencio aquietó todos los gestos y cegó todas las palabras.

—¡Mira, el Señor!

Se había abierto la puerta del templo. Apareció Jesús Nazareno sobre su trono barroco. Las nubes de incienso acariciaban, flanqueaban amorosas el trono dorado. En el trono dorado se debatían, en desamparo, las llamas implorantes de los cirios. Los cirios...

Juan Pasquau, en Como la túnica de Cristo, Diario ABC, 10 de abril de 1963


miércoles, 12 de abril de 2017

LA INSTITUCIÓN DEL MISTERIO




Y así, fluyente, con naturalidad, sin emociones ni espasmos, sin subitáneos transportes, en una sobremesa no más, Dios instituyó el Misterio. Con toda sencillez, sin barrocas redundancias, Él lo dijo:

—Haced esto en memoria mía.

Juan Pasquau, en Además, Diario Jaén, 7 de junio de 1952

martes, 11 de abril de 2017

ÉL QUEDA




Lo que fue se alía con lo que es, con lo que será. Cristo crucificado se alza como señor de lo Absoluto en esta relativa contingencia. Se borra el tiempo y Él queda. Mil penitentes pretéritos se murieron. Mil penitentes futuros aguardan. Mil penitentes fugaces de este año, se irrogan el magnífico privilegio de acompañar en las calles transidas de recuerdos al Cristo que ora, al Cristo flagelado, al Cristo cargado con la Cruz, al Cristo que agoniza...

Juan Pasquau, en Semana Santa en Úbeda, Revista VBEDA núm. 134, abril de 1965

sábado, 8 de abril de 2017

PREGÓN DE SEMANA SANTA




El mundo no empezó ayer. El mundo es antiguo, y los siglos que se fueron nos han dejado su modo y su estilo en las tradiciones. Y como no hemos inventado nosotros al mundo, ni somos quien para guisar las creencias de veinte siglos con una salsa nueva; como el niño que hizo germinar en nosotros al hombre que somos, ayudó los primeros brotes de su fe y de su amor, con las celebraciones de Semana Santa... pues ahora, al advertirse en posesión de un tesoro de preciosas memorias, acierta a convertir en proyecto de vida cristiana esa vaharada de sensaciones y de sentimiento que le trae cada año, a los hombros del tiempo, la procesión. La procesión cargada, gloriosamente cargada, de voces y de ecos; con la luz renovada de todos los Viernes Santos que se fueron; con el color anticipado de todos los Viernes Santos que vendrán.

Juan Pasquau, en Carta de Úbeda, Revista Gavellar núm. 4, marzo de 1974

viernes, 7 de abril de 2017

ADÓNDE VAS




En ciertas encrucijadas de la vida se planta el Dolor y nos dice:

—¿Adónde vas? ¿Adónde pretendes llegar tú?

Juan Pasquau, en A la memoria de mi madre, Diario Jaén, febrero de 1948

martes, 4 de abril de 2017

DOLOR CONSTITUCIONAL




Pues sí; ahora todos andamos buscando "la seguridad". Queremos estar asegurados contra todo dolor, contra toda pena. Pero eso no puede ser. El dolor no es nunca un accidente. El dolor es "constitucional".

Juan Pasquau, en De la imitación del olivo, Diario Jaén, 31 de enero de 1973

domingo, 2 de abril de 2017

EL MISTERIO, EL ABSURDO




Querer explicar el mundo con Dios puede resultar un misterio. Querer explicar sin Dios al mundo es un absurdo.

Juan Pasquau, en Dios en la "oposición", Revista ASÍ, 4 de agosto de 1968

jueves, 30 de marzo de 2017

CARIDAD, QUE ES AMOR




El egoísmo quiere disfrazarnos de dioses. Pero la Caridad nos hace semejantes a Dios.

Juan Pasquau, en Dios al alcance del hombre, Diario Jaén, 31 de diciembre de 1946

lunes, 27 de marzo de 2017

LA BOLSA O LA VIDA





No se enriquece el espíritu con la misma facilidad que la bolsa.

Juan Pasquau, en La buena educación, Diario Jaén, 26 de noviembre de 1944

viernes, 24 de marzo de 2017

FILOSOFÍA Y POESÍA




La filosofía es, quizás, hermana gemela de la poesía. La diferencia es que la persuasión de la filosofía convence nada más; mientras, la emoción poética vence.

Juan Pasquau, en Una moral plateresca, de Polvo Iluminado, Gráficas Bellón, 1948

martes, 21 de marzo de 2017

NOTICIAS DE DIOS




A este tiempo tan concurrido de criterios y tan huérfano de verdades le faltan noticias de Dios. No interesa mucho Dios a la gente en cuanto tal gente; pero a quienes de manera personal importa Dios todavía, no se conforman con someras referencias. Porque bastan dos líneas de una enciclopedia escolar para informarse lo suficiente de quién era Milcíades o dónde está el Cabo Corrientes. En cambio, para ese saber de salvación que busca a Dios se necesita entera la vida.

Juan Pasquau, en San Juan de la Cruz y el "Dios escondido", Diario Jaén, 1977

sábado, 18 de marzo de 2017

DECIR SÍ




Creer es decir sí, muchas veces sí, a Dios, a la creación, al hombre, a las cosas. Pero dando a Dios lo que es de Dios, al mundo lo que es del mundo y a las cosas lo que es de las cosas. Única forma de, apelando a Dios, salvar al mundo y a las cosas. No hay manera de ser optimista si no se es cristiano.

Juan Pasquau, en La actitud religiosa, Revista ASÍ, 22 de junio de 1969

miércoles, 15 de marzo de 2017

DIOS EN LO LIMPIO, DIOS EN LO PROFUNDO




¿No sería mejor prepararse? ¿No sería mejor detenerse? También esta vida que ella, la madre santa nos dio, se acabará algún día; se acabará sin haber "llegado". Y, no obstante, algo tendrá esta vida mortal que ella nos dio que no debe perderse, algo habrá oculto, en lo más hondo de nuestra existencia, que no debe malograrse. Tendrá, pues, el Dolor que excavar hondos, tenebrosos pozos. Al fin, en lo más profundo, ¿no surgirá siempre el límpido manantial cristiano? Dios, siempre, en el fondo del corazón.

Juan Pasquau, en A la memoria de mi madre, Diario Jaén, febrero de 1948

domingo, 12 de marzo de 2017

INTELIGENCIA PARA LO ETERNO



Inteligencia hay, pero, ¿cómo la empleamos?, ¿en qué la utilizamos? Como acometen las urgencias, rara vez alguien se toma el descanso para plantearse el Problema. Muchas cuestiones terrestres —pedestres— impiden o nos estorban situarnos ante lo sobrenatural. Pero lo sobrenatural tiene una realidad; se cierne inapelable sobre el mundo y el hombre. Y por eso hay, de tiempo en tiempo, que obligar al pensamiento a la meditación profunda. No sirve la evasión. Y llega el momento en que las respuestas frívolas no bastan. Entonces hay que humillarse. Humillarse y, luego, levantar un afán.

Juan Pasquau, en Editorial, Revista Vbeda, núm. 134, abril de 1965

jueves, 9 de marzo de 2017

VIRTUD DE LA ORACIÓN




La oración es acción. Cada día hay que chapuzar el alma en la oración. Chapuzar, no impregnar; no impregnar de barniz de oración —de rezo— los labios, sino sumir potencias y sentidos en la hondura pensante, hasta arrancar del fondo la flor de la plegaria. Con la flor de la plegaria en la solapa todos nuestros actos adquieren una fragancia. Lavados de oración, los trabajos grises se tornan azules. Transfiguradas de fe, caridad y esperanza, las especies de la alegría y del dolor comulgan en un género superior de belleza.

Juan Pasquau, en La oración del maestro, medio y fecha sin identificar

lunes, 6 de marzo de 2017

LA LITURGIA Y LOS ECOS




Y, sin embargo, siempre serán de un encanto inefable los antiguos, los tradicionales ejercicios religiosos, abrumados de lento ascetismo doloroso. Probablemente, porque nos devuelven, en una rememoración, el eco sentimental de pasados siglos, la voz olvidada de generaciones muertas...

Juan Pasquau, en Estampa de Cuaresma, Diario Jaén, 1946

viernes, 3 de marzo de 2017

EN LA ENCRUCIJADA DE LA FE




La duda acecha por todas las esquinas. La fe es un bastión cuya defensa exige fuerzas en todo momento alertas y siempre renovadas. ¡La fe! ¿Qué es la fe? Tremenda es su belleza, porque es una verdad sin demostración lógica tajante; es un fervor sin fuego visible: es un motor cuyo combustible no se granjea en este mundo. ¿Cuál es su fuente? ¿Qué hacer para tener fe? Nueva encrucijada.

Juan Pasquau, en Análisis de la fe, Revista ASÍ, 5 de octubre de 1969

miércoles, 1 de marzo de 2017

EL VALOR DE LO HUMANO



Vivimos nuestra vida periférica, estamos en el mundo y, no obstante, ¡qué raras veces hemos acertado a ser algo! Estamos en la vida con nuestros placeres, con nuestros dolores, con nuestros amores y con nuestros odios. Y un día nos arrebata la muerte sin que quede nada, nada de nosotros. ¡Qué fácil es la sustitución! Dejamos de estar para que estén otros hombres con sus placeres, con sus dolores, con sus amores, con sus odios. ¿Será cierto, Señor, que los hombres valemos algo?

Juan Pasquau, en A Cristo crucificado, Revista VBEDA , núm. 39, marzo de 1953

lunes, 27 de febrero de 2017

CREENCIA TRASCENDENTE




Sólo la religión sentida en el tuétano de la hondura nos trasciende.

Juan Pasquau, en San Juan de la Cruz y el "Dios escondido", Diario Jaén, 1977

viernes, 24 de febrero de 2017

MÁSCARAS DE HOY




Hoy los disfraces son más sutiles. Y las caretas están tan maravillosamente hechas que parecen caras. Buen ejercicio: distinguir las caras de las caretas.

Juan Pasquau, en Carta de Úbeda, Revista Gavellar núm. 3, febrero de 1974

miércoles, 22 de febrero de 2017

IDEAS E IDEAL




Se pueden tener ideas y carecer de ideal. El ideal es una síntesis espiritual y las ideas, en cambio, apenas pasan de ser los materiales de construcción del pensamiento.

Juan Pasquau, en El ideal y las ideas, de Polvo Iluminado, Gráficas Bellón, 1948

lunes, 20 de febrero de 2017

ELOGIO DEL ALPINISTA




El alpinismo es una ascesis auténtica. Es un intento de abrazar al mundo con nuestra mirada amorosa. Es un intento de vencer al mundo con nuestra pisada triunfante.

Juan Pasquau, en Sierra Morena, altar de María, Revista Heraldo del Santuario, 1959

jueves, 16 de febrero de 2017

SIN RÍO, SIN ESPEJO, SIN AMOR




Las ciudades sin río son, un poco, ciudades sin amor. Mirarse en otros ojos es, para el enamorado, el compendio de la felicidad. ¡Ah, esas ciudades sin río, esas ciudades sin espejo en que verter, suavemente, el temblor íntimo!

Juan Pasquau, en Mengíbar en la imaginación, Diario Jaén, 1951

domingo, 12 de febrero de 2017

TRANSFIGURACIÓN DE LA PALABRA




Reos somos casi todos, en poco o en mucho, de este uso hasta cierto punto delictivo del lenguaje, estrictamente "funcional", acomodado al carácter "técnico", "práctico", de la hora actual del mundo. ¿Olvidamos que el lenguaje ha de limpiarse cada día de su barro? Porque no es menos el lenguaje que los zapatos. Y no es decente que ese barro hasta la cintura, que de plebeyo intenta hacerse "snob" en ciertas expresiones de estilo despechugadas e insolentes... Pero, así y todo, todavía nos gustan —gustan a todos— las palabras que retiñen su íntimo cristal, las que dejan al pasar su tenue estela sonora. Todavía, al tropezar al acaso con alguna de ellas, decimos: es bonita. Y desearíamos montar sobre su eje de diamante el complicado mecanismo de nuestro decir literario. (Transfigurar lo literal en literario debe seguir siendo deseo irrenunciable, a despecho de todos los apresuramientos.)

Juan Pasquau, en Don Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, el obispo insepulto,
Diario ABC, 1 de abril de 1962

jueves, 9 de febrero de 2017

INTEMPERIES Y SEGURIDADES




Valientes manos de la pobreza en un tiempo cobarde que huye a la desbandada de los "valores" —la pobreza es un "valor" a la intemperie, y nadie que haya leído el Evangelio nos tachará de embusteros—, atento nada más al techo de las "seguridades".

Juan Pasquau, en Valientes manos, Diario ABC, 28 de mayo de 1966

lunes, 6 de febrero de 2017

DESCENDER A LO HONDO




Dios se manifiesta al corazón. Dios se nos ofrece en lo más íntimo, en lo más profundo de nosotros mismos. Y todo lo bueno, todo lo bello —todo lo que procede de Dios— también. El agua y el oro vienen siempre de lo hondo. No están lejos, están nada más que eso: hondos. Y cuesta dejar la cosecha para buscar la mina.

Juan Pasquau, en A la memoria de mi madre, Diario Jaén, febrero de 1948

viernes, 3 de febrero de 2017

TELEGRAMA DE LA PRIMAVERA




Cuando florece el primer almendro es que se ha recibido el telegrama de la primavera anunciando su llegada… 

Juan Pasquau, en El olivar, Diario Jaén, 15 de diciembre de 1949.

martes, 31 de enero de 2017

OTRO VIENTO, OTRA LIBERTAD




En efecto, tiembla el alma humana como una hoja. Tiene como una hoja su constitución, su esquema invariable. Pero tiene también su viento. Y el viento, cambia a cada instante de dirección y de fuerza. Pero ni se puede cambiar la hoja ni se puede acabar el viento. El engañoso viento "tienta" a la hoja: "Arráncate, sé libre, vuela". La hoja porfía. La hoja liberada, ¿no es la hoja muerta? Todo el suelo crujiente del bosque está lleno de hojas secas que un momento volaron libres...

¿Para el hombre hay otra libertad más noble y más cierta que la que promete a las hojas el viento? Para el hombre hay otra lealtad. Cuentan que Beethoven en sus postreros instantes gritaba: "Me parece que estoy empezando". Quizás es que estaba eligiendo en la encrucijada de la necesidad, del azar y del viento. Quizás es que se quedaba con el viento. Pero un viento que nacía interior, tan antiguo que resultaba avasalladoramente nuevo, distinto.

Y no obstante, esto parece triste. ¿Acaso es preciso llegar a morir para empezar el concierto? No es eso. El concierto comienza ya mismo, cuando se quiere, aquí, ahora. Nada más hay que tener en cuenta que no somos dueños de la clave del concierto.

Juan Pasquau, en Hombre y viento, Diario Jaén, 22 de junio de 1976.

viernes, 27 de enero de 2017

A CARA DESCUBIERTA




No hay que adivinar, ni que esperar. Lo bueno es dos veces bueno si no se hace aguardar ni de rogar.

Juan Pasquau, en El Tratado de Cazorla, Diario Jaén, 17 de agosto de 1963.

martes, 24 de enero de 2017

ENMENDAR AL HOMBRE




Las Civilizaciones, probablemente, surgen en la Historia no con otro fin sino con el de enmendar al hombre. Enmendar su ignorancia, suministrándole ciencia. Enmendar su indigencia moral, suministrándole Educación. Difícilmente de otra manera el hombre puede alcanzar su suprema aspiración: ser lo que es.

Pero las civilizaciones, ¿cumplen?; las civilizaciones, ¿logran enteramente su misión? No caerían, no periclitarían las civilizaciones, si lograsen del todo su fin. Fracasan —y abocamos a la perogrullada, sabia conclusión— porque no satisfacen.

Juan Pasquau, en Onda larga, Revista Vbeda, octubre de 1951.

viernes, 20 de enero de 2017

LA ANTORCHA DE LA LIBERTAD




La libertad no consiste en caminar a oscuras, sino en hacerlo con antorcha. Nos pintan o esculpen la libertad con una antorcha. No es que la libertad sea una antorcha: es que necesita una antorcha para caminar. La antorcha de la libertad es la razón.

Juan Pasquau, de la conferencia Filosofía, escuela y disciplina, 4 de abril de 1968.

jueves, 19 de enero de 2017

MODESTIA Y MEDIOCRIDAD




Modesto es quien reconoce sus limitaciones, pero que no por ello renuncia al propio perfeccionamiento. Mediocre, en cambio, es el que con criterio obtuso cree desde un principio en la propia superioridad, cerrándose así todas las posibilidades de mejoramiento.

Juan Pasquau, en "Jaén", espejo, Diario Jaén, junio de 1961

martes, 17 de enero de 2017

DICTADURA DE LA TÉCNICA




Están ahora, pisando fuerte en el mundo, los gazmoños de la Técnica: los otros; celebrantes o sacristanes de un culto nuevo e implacable. ¿Un culto demoníaco? No; nada de demoníaco: hasta angélico, en sí, si se quiere. Pero un culto que si no se supedita, si no se jerarquiza —y no se supedita y no se jerarquiza de hecho— está llamado a dar al traste con la misma Civilización que lo creó.

Juan Pasquau, en Comentarios a San Juan de la Cruz, Revista Vbeda, noviembre de 1959.

sábado, 14 de enero de 2017

LA ERA DE LA AMENIDAD




Naturalmente estamos en la época de la “amenidad”. La “amenidad”, la simple amenidad que no es siquiera humorismo —si lo fuese, ya sería filosofía— es, por ahora, lo que interesa en todo. Póngase un fondo de “música ligera”, bailable si puede ser, a cualquier intento de la índole que sea, y la cosa pasará. La amenidad representa un recurso para los tontos y para los sabios, bastante aceptable. Si se dicen vaciedades con amenidad, las idioteces llenan; si se dicen profundas sentencias con amenidad, se perdona lo de “profundas” y lo de “sentencias”…

Pero, claro, ni en religión, ni en política, ni en poesía, ni en arte, ni en filosofía, ni en ciencia, puede entusiasmar la amenidad. Porque la amenidad gusta pero es incapaz de enamorar, de apasionar, de conmover…

Juan Pasquau, en La amenidad, Revista Vbeda, enero de 1953.

miércoles, 11 de enero de 2017

ALMAS VACÍAS




Actúa el hombre como si no llevara nada dentro, como si el alma no hubiese existido nunca o como si el alma hubiera muerto. El hombre es carne, sangre, nervios y, alguna vez, razón; pero razón al servicio de su potencia sensible: en raros casos razón en función de espíritu. Porque, ¿cómo vamos a negar, a pesar de todo, que el hombre moderno tiene talento? Ahora bien; es la suya una inteligencia que sufre la cautividad de Babilonia. Inteligencia, bastante distanciada del espíritu, que concluye por adorar al Becerro de Oro. Inteligencia sin libertad.

Juan Pasquau, en Comentarios a San Juan de la Cruz, Revista Vbeda, noviembre de 1959.

sábado, 7 de enero de 2017

LA VIDA CON PROBLEMAS




Sepamos discriminar lo que es problema de lo que no lo es. Y lo que ofrece grave dificultad de lo que la ofrece leve. Y achiquemos los problemazos, plegándolos para que nos quepan, en lugar de estirarlos para que nos llenen de pavor. Convivamos, en cualquier caso, con el problema normal de cada día, hagámosle sitio y no tengamos prisa en solucionarlo urgentemente. Eso puede hacer daño. No extirpemos de raíz todas las dificultades, porque realmente ellas inmunizan un tanto y nos preservan de las mayores. El problema de cada día preserva; y una vida sin problemas no puede ser vida. Bien está que removamos los obstáculos, pero sin demasiada prisa. De todas formas, cuidado. No suceda aquello de que, al extirpar la cizaña, arranquemos al par el trigo.

Juan Pasquau, en Achicar los problemas, Diario Ideal, 19 de septiembre de 1974.

miércoles, 4 de enero de 2017

SER Y ESTAR




Claro, en la vida hay que ser y hay que estar. Pero no se puede estar sin ser. Y no se puede ser sin estar.

Juan Pasquau, en Ser y estar, Diario Jaén, 30 de marzo de 1974.

domingo, 1 de enero de 2017

FILOSOFÍA DE LA ALEGRÍA




Ser alegre no es estar alegre. Todos los hombres están alegres cuando les sucede algo agradable, pero tristes cuando les acecha la desgracia. El mérito está en ser alegres: en tener un fondo inasequible al desaliento.

Porque, por otra parte, el verdadero optimismo no consiste en creer que todo sucederá bien, a nuestro gusto: esto sería una ingenuidad. Hay que ver la vida como ella es en sí: azul unas veces, gris otras. Los que pretenden ahuyentar las penas a fuerza de optimismos, se parecen un poco a los que quieren alejar la lluvia no sacando paraguas cuando el tiempo amenaza tempestad. Un optimismo razonable será el que nos enseñe, no a no creer en el mal sino a armarnos contra el mal; a facilitarnos paraguas contra la desgracia.

Juan Pasquau, en La alegría, Revista Surco, noviembre de 1942.